Ana Merino, vitalista y apasionada, reivindica la literatura y se esfuerza en construir su mirada literaria, que es la mirada de una niña que ha crecido rodeada de libros.
Su novela El mapa de los afectos es un recorrido por las emociones que destila poesía pese a ser prosa. Tiene mucho de su propia vida, pero guardando ciertas distancias. Merino es una escritora que vive rodeada de letras se mire por donde se mire, porque su padre es el literato José María Merino, y su pareja es Manuel Vilas, último finalista del premio Planeta. Historiadora, catedrática y experta en cómic, pertenece a la llamada Generación Poética del 2000.
«El mapa de los afectos, nos lleva a la aventura americana. Es la aventura de esa joven, yo, que se fue a Estados Unidos hace 25 años, en 1995, con un poemario bajo el brazo, porque acababa de publicar Preparativos para un viaje, el libro que ganó el Adonais de Poesía aquel año. De pronto van pasando los años, va madurando, va impregnándose de lo que vive y construye la ficción» nos cuenta Ana Merino.

