1485 escultor rDecía Edmundo Prati que “la escultura expresa el sentido de las cosas porque tiene corazón y razón”.

Eso es lo que debió de pensar Adolfo Murillo cuando hace pocos años sus manos y su corazón le pedían a gritos que expresara su sentir.

Y así lo hizo. Tras una crisis personal, sus manos cobraron fuerza y comenzaron a moldear la piedra y la madera.

Sin ningún tipo de preparación, crearon ARTE, con mayúsculas, dieron vida a tallas de auténtica belleza.

A través de una crisis personal que tuvo, comenzó a trabajar y crear con sus manos estas esculturas sobre madera de ébano y piedra caliza. “En un momento difícil de mi vida, busqué en la escultura un nuevo sentido; de esta forma fueron surgiendo las tallas, sin esquemas previos, ni formación, sólo nacieron de mis sentimientos y estado de ánimo”, nos cuenta el autor, Adolfo Murillo.

Con el lógico miedo escénico ante su primera exposición, este escultor autodidacta sólo tiene un mensaje para el público, “que vean las tallas con el corazón, el instrumento que yo utilicé para crearlas”.

Durante 14 días expone su obra en la Casa de la Cultura, hasta el día 20 de mayo. Sus esculturas no tienen nombre, cada una de ellas se lo dice al espectador que la contempla de cerca y con atención.

Las 13 piezas de la muestra no están a la venta, el autor sólo quiere dar a conocer el valor que tiene cualquier hombre aunque éste no lo crea. Plasma la fuerza de espíritu de los seres humanos a pesar de las crisis que tengamos.

“Donde el alma no trabaja junto con las manos, ahí no hay arte”. Leonardo Da Vinci

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