San Agustín rememoró durante tres días (desde el 9 al 11 de noviembre) su época de gestas y fueros en una Feria Medieval.
Además de la ambientación de esa época y de los puestos típicos de gastronomía y artesanía (más de 40 puestos se han inscrito), este año la novedad ha sido la animación con diferentes atracciones, espectáculos y una gran variedad de talleres.
Desde taller de horno de pan, de herrería y fragua a paseo en burro que hicieron las delicias de pequeños y mayores. Además, los niños y niñas que fueron disfrazados de ciudadanos de la edad media participaron en el pasacalles con los actores que animaron la feria durante todo el fin de semana, “nuestro objetivo era que el público de San Agustín se lo pasara bien, disfrutara y conociera la tradición artesana más ancestral”, manifiesta Juan José Moranta, de MeryCar, empresa que organiza este mercado medieval.
Pasacalles, espectáculos de fuegos, malabaristas y actores realizaron durante todo el fin de semana diversos pases diarios de teatro de calle y cuentacuentos.
Lo único que faltó fue el buen tiempo; y eso se notó el domingo cuando la ausencia de lluvias hizo que más público se acercara a la feria.
A pesar de la situación climatológica, los organizadores están contentos y quieren repetir, eso sí, en una época más calurosa.
