Con motivo del noveno aniversario de los terribles atentados que sufrió España el 11 de marzo de 2004, en los que 191 personas perdieron la vida y más de 2.000 resultaron heridas, el Ayuntamiento de San Agustín rindió un sentido homenaje en un emotivo acto de recuerdo a las víctimas.

El acto comenzó con la lectura del manifiesto In Memoriam que leyó el alcalde, Juan Figueroa. Tras rezar una oración por las víctimas, se guardó un minuto de silencio que se rompió con los aplausos hechos desde el corazón de las personas que allí se congregaron.

Al finalizar, concejalas del PSOE y miembros del gobierno pusieron flores en la estatua erigida en recuerdo a las víctimas del 11M.

A continuación se transcribe el manifiesto que se leyó.

In Memoriam

El 11 de marzo de 2004 Madrid se despertaba con una tragedia sin precedentes. 191 personas murieron y otras 2.000 resultaron heridas en los atentados terroristas más graves en la historia de nuestro país y de Europa.

Este acto pretende ser nuestro humilde recuerdo a las víctimas de tan terrible día. Un homenaje a los fallecidos en un acto sencillo y contenido en este emblemático monumento en memoria de los desaparecidos ese fatídico día. Pero este también es un manifiesto de repulsa a los viles asesinos que sesgaron la vida de estas personas.

No se trataron sólo de asesinatos, fue también la apología al terrorismo que realizan los grupos terroristas y que los ciudadanos de bien combatimos recordando cada día a quienes padecieron la barbarie y diciendo NO a la violencia.

El Ayuntamiento y la sociedad de San Agustín no olvida, recuerda a las víctimas del brutal atentado de Madrid. Por eso, en este simbólico acto elevamos nuestra oración de homenaje y recuerdo.

El 11 de marzo es además el Día Europeo en Recuerdo a las Víctimas del Terrorismo. Un día en el que en toda Europa se homenajea a todas las personas y familias que han sufrido la lacra del terrorismo.

Kundera dijo «la vida es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva, el modo de pensar y de vivir«. Vivamos, pues, recordando lo que nos provocó un profundo dolor para no padecerlo nunca más. Sólo recordando nos alejamos de la sinrazón.

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