ATRAPADOS POR SATURNO

Nos descubre las raíces de nuestros padecimientos a través de manifestaciones artísticas diversas, porque, como dice su autora «El arte es sensible a su entorno y sabe expresarlo, a modo de sismógrafo».

En el libro se alude a traumas provocados por una forma de vida que nos tenía al borde del abismo, y ahora el abismo se ha abierto. Ojalá que todo lo que el ensayo recoge quede registrado como parte de una época que no volverá. Pero el cambio no será inmediato, claro, y durante un tiempo muchos aspectos de los que hablo se verán acuciados. No puedo avanzar el siguiente capítulo, para eso están los gurús del mañana, afirma Anna Adell, quien además añade: “son épocas de cambios acelerados, de crisis e inseguridad».

En Atrapados por Saturno. Imaginarios recientes de la melancolía, Anna Adell nos hace aún más conscientes de la capacidad del arte para apresar los pánicos colectivos. En las páginas de este libro se parte del pasado para aproximarnos al presente, se dibujan las patologías derivadas del mundo capitalista. En sus distintos capítulos nos vemos avanzando por las urbes de la aceleración, en movimiento constante, incapaces de parar, de contemplar.

Podemos reconocernos sufriendo el penoso tedio del exceso [exceso de productos, de mercancías]. O formando parte de escenas de aislamiento y encierro: confinados en una habitación ante el ordenador, sometidos a una perjudicial gula de información. Anna Adell escribe de las jaulas, de los confinamientos modernos, llega a referirse incluso a “arresto domiciliario” cuando nos aproxima a la obra de la artista checa Eva Kotátková, que denominó de este modo una etapa de su trabajo.

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