El pasado sábado 31 de octubre las paredes del Centro Joven de San Agustín del Guadalix retumbaron de miedo. El motivo: un grupo de chicas de entre 12 y 15 años se convirtieron en actrices para ofrecer a otros jóvenes del municipio un escalofriante Túnel del Terror.
La implicación de todo el grupo, el trabajo en equipo, la ilusión y la creatividad fueron las claves para que la actividad fuera un gran éxito. Unas 75 personas de entre 10 y 17 años, y algunos adultos y adultas de espíritu joven, visitaron el Túnel del Terror.
Para los educadores del Centro Joven que acompañamos este proceso, lo que ocurrió la noche de Halloween es el resultado de apostar por un enfoque de educación para la participación. La actividad estuvo dirigida y acompañada, también, por dos monitoras y un monitor de tiempo libre de la Asociación de T.L El Globo, que han vivido desde pequeños este mismo enfoque educativo, participando en las actividades del Centro Joven. Ahora, después de su trayectoria académica personal y formarse en el ámbito de la Educación no Formal, deciden continuar su experiencia laboral acompañando a su vez nuevos procesos participativos con otros jóvenes.
La participación real no sucede de un día para otro: a participar se aprende, y como cualquier aprendizaje significativo, lleva su tiempo. Pero desde el Centro Joven creemos que es la única vía que tiene sentido, ya que esta forma de trabajar es la manera para conseguir una ciudadanía activa, empoderada, capaz de intervenir en su entorno para transformarlo y mejorarlo.
Esta imagen, y alguna más, nos las ha cedido amablemente Antonio Iniesta.
Gracias al gran equipo de trabajo y gracias a todas las personas que pasaron por aquí.
