SAN AGUSTÍN HOMENAJEA A LAS VÍCTIMAS DEL HOLOCAUSTO

Con motivo del Día Internacional de la Memoria del Holocausto y la Prevención de los Crímenes contra la Humanidad (27 enero), San Agustín homenajeó a las víctimas y familias del exterminio nazi durante la II Guerra Mundial (1939-1945) en un acto organizado por la concejalía de Cultura, el Centro Serfarad Israel y la Comunidad Judía de Madrid.E

En el acto participó Patricia Weisz Friedman, hija de la sobreviviente del Holocausto, Violeta Friedman,  quien antes de cumplir los 14 años fue deportada a Auschwitz. Su vida estuvo marcada, como la de millones de personas, por la trágica experiencia de los campos de exterminio nazis. Patricia se dirigió al auditorio ‘Agustín de Tagaste’ para luchar contra el negacionismo de la Shoah y pedir, especialmente a los jóvenes, que «no olviden el pasado».

Durante su intervención contó la historia de su Madre Violeta, quien apenas tenía 14 años cuando sufrió vivió el horror y la barbarie cometida por los nazis contra la comunidad judía, entre los que se encontraba su familia. Más de 10 millones de personas fueron asesinadas de la peor manera en el exterminio nazi,  6 millones eran judíos, pero muchos afortunadamente sobrevivieron y están recordándonos lo que no debemos olvidar nunca que pasó, para que no se vuelva a repetir. Violeta Friedman fue una mujer tenaz y justa; en una activista contra el olvido, haciendo una brillante defensa de los derechos humanos y luchando contra toda manifestación de intolerancia, xenofobia, odio y fanatismo.

El acto, presentado por los alumnos del IES San Agustín, también contó con la participación del Presidente del Centro Sefarad de Madrid, Miguel de Lucas, de un nieto del diplomático español que salvó la vida de unos 5.000 judíos húngaros en Budapest, Ángel Sanz-Briz, y de las autoridades de la Corporación Muncipal presidida por el Alcalde, Juan Figueroa, quien cerró poniendo en valor el mensaje de nuestra Constitución Española «que garantiza la libertad, la diversidad y la convivencia como bienes indiscutibles de toda la ciudadanía. Ante cualquier situación, y a la hora de interpretar cualquier acción, siempre ha de primar el derecho a la vida y a la libertad».

El homenaje comenzó con un emotivo baile de algunas de las alumnas de la Escuela de Danza Qelium, y contó con la maravillosa interpretación al piano de Mario.

 

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