Ha entrado en vigor un Protocolo de actuación conjunto entre ambos municipios con el objetivo de preservar nuestros espacios naturales y poder solicitar a la Comunidad la dotación presupuestaria que corresponda por ser espacio protegido y, después del Parque del Guadarrama, ser el principal pulmón de Madrid.

Los Alcaldes de San Agustín y Pedrezuela, Juan Figueroa y Sagrario de la Fuente, sensibles al cuidado del Medio Ambiente, y en especial a la Dehesa y entorno natural que compartimos, han firmado un protocolo de actuación para llevar a cabo cuantas acciones sean necesarias para preservar los espacios forestales comunes.

“Somos dos municipios hermanos, unidos por una historia común y por una dehesa con un importantísimo valor medioambiental y de recursos naturales, cuyos pastos siempre han sustentado la vida de sus vecinos y el progreso de sus pueblos. Por eso, tenemos el deber de hacer lo que esté en nuestras manos para protegerlo, y eso es lo que buscamos con este convenio”, manifiesta Juan Figueroa, Alcalde de San Agustín.

Para la Alcaldesa de Pedrezuela, Sagrario de la Fuente, este convenio supone materializar una reivindicación conjunta de ambos municipios de proteger el Medio Ambiente, “el medioambiente nos preocupa a todos, pero en nuestros municipios estamos concienciados de que tenemos que hacer lo que sea necesario para proteger nuestro entorno. Compartimos también nuestro gran río Guadalix, río de alisos –que es lo que significa-, y debemos de saber ponerlo en valor; es de las pocas veces que quiero que se dé publicidad a un acto, porque estos son los actos que merecen darse a conocer”.

En ese mismo sentido, el Alcalde Figueroa, recuerda manifiesta que la Dehesa Moncavillo es un enclave de alto valor ecológico par la Comunidad, es el principal pulmón verde de Madrid, sólo por detrás del parque del Guadarrama, “aunque nuestro entorno está protegido, no está lo valorado que debiera por eso, hacemos una reivindicación común mediante este convenio para solicitar una dotación presupuestaria a la Comunidad para protegerlo”.

El protocolo tiene vigencia de un año, y establece la actuación del cuerpo de Policía Local, una pareja formada por un agente de cada municipio, cuyo servicio consistirá en la vigilancia preventiva y proactiva, en el ejercicio del derecho del artículo 45 de la Constitución que recoge la obligación de velar por la utilización racional de los recursos naturales, con el fin de proteger el medio ambiente.

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