El 14 de noviembre se celebra el Día Mundial diabetes tipo 2, una enfermedad crónica que hasta no hace mucho solía producirse generalmente en adultos mayores de 50-55 años, por lo que se la conocía como diabetes del adulto. Sin embargo, en la actualidad es cada vez más frecuente el diagnóstico de esta patología en niños y adolescentes, a causa del alarmante aumento de la obesidad infantil que se ha registrado en los países occidentales durante los últimos tiempos (en España hay un 18,2% de niños obesos).

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?
Los síntomas de alerta son: incremento del apetito, sed intensa, aumento de la cantidad y frecuencia de
orina, y cansancio/fatiga.

¿Qué consecuencias tiene la diabetes?
Las personas con diabetes tienen mayor riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares que el resto de
población, y éstas suelen ser más graves y de peor evolución.

¿Cómo se diagnostica?
A través de un análisis de sangre se puede medir la cantidad presente de glucosa.

¿Cómo puedo prevenir el desarrollo de la diabetes?
Adquiriendo y/o manteniendo un estilo de vida saludable, muy especialmente mediante el control del peso
con una alimentación sana y la práctica de actividad física de forma regular y mantenida.

CONSEJOS NUTRICIONALES

  • Es importante comer de todo con moderación y evitar el sobrepeso. La alimentación del diabético debe ser
    variada, equilibrada y regular (no hay que olvidarse ninguna ingesta).
  • Es conveniente seguir un horario y repartir las comidas a lo largo del día, teniendo en cuenta que “mejor
    poco, pero frecuente”
  • El desayuno es la comida más importante del día. Un desayuno completo debe contener fruta, cereales y
    lácteos.
  • La ingesta de líquidos debe ser aproximadamente de 1,5 a 2 litros. Para beber se recomienda agua, infusiones
    sin azúcar (con edulcorante) o caldos vegetales. Se pueden consumir refrescos light.
  • Evitar azúcar, miel, dulces, golosinas, helados, pasteles, chocolate y bebidas azucaradas (naranjadas,
    colas, zumos de fruta envasados).
  • Se pueden introducir frutos secos oleaginosos con moderación: almendras, nueces y avellanas. 20 gr al
    día es una buena ración.
  • Moderar el consumo de sal, especies y café.
  • Moderar el consumo de alcohol (no alimenta y engorda).
  • La fruta es un alimento rico en azúcar. Es conveniente tomarla
    al natural y respetar las cantidades recomendadas· Frutas con menor cantidad de azúcar: melón, sandía,
    fresones y moras. Frutas con una cantidad intermedia de azúcar: manzana,
    pera, naranja, mandarina, kiwi, piña, nísperos,
    ciruelas, melocotón y albaricoque. Frutas más ricas en azúcar y que son conveniente evitar o tomar en poca cantidad: higos, uvas, plátano
    y chirimoyas.

EJERCICIO

La práctica regular de actividad física reduce el riesgo de padecer diabetes. Al mejorar la función de la insulina
y la utilización de la glucosa, se disminuyen sus cifras en sangre.

  • Además, contribuye a la pérdida de peso, mejora los niveles de colesterol y de tensión arterial, disminuyendo
    el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.
  • Practicar actividad física regularmente, como mínimo 30 minutos/día, 5 días a la semana.
  • Realizar la actividad física en intervalos de 10 minutos como mínimo, hasta acumular los 30 minutos en un
    día resulta igual de efectivo.
  • Es importante que la actividad realizada sea de tu agrado, para mantener la motivación.
  • Realizar ejercicio aeróbico: caminar (a ritmo ligero y constante), nadar, montar en bici, bailar,…
  • Utilizar las escaleras en lugar del ascensor, bajar una/varias paradas antes del autobús, evitar coger el
    coche,… son algunas de las cosas cotidianas que podemos incorporar en nuestro día a día

Haz este test y comprueba si tienes riesgo de diabetes

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